martes, 28 de octubre de 2008

there she goes...

Hace días que estoy cocinando esto en mi cabeza, por eso y por ser un post de sentimientos, un post como desde hace muucho tiempo no se hacía, motivada por el olor de la colonia de laia y las galletas con pepitas de chocolate que he comido hace un rato. Sólo por eso , me permito saltarme puntuaciones, acentos y demases que sólo harían que rellenar el contenido de adornos estúpidos.
Ella.
Hablo de ella.
Es bastante más mayor que yo, en casi todos los aspectos en los que se puede ser más grande que yo. Sabe, conoce y contiene cosas que yo jamás he imaginado. Lo sé con sólo mirarla a la cara.
Ella aún no sabe que existo, y eso de momento me tranquiliza, aunque me llena de ansiedad y curiosidad pensar en si ella ha reparado en mi minúscula presencia en algún momento.
Aún no le he hablado, no me atrevo.
Es imponente. Toda una adulta, con todas esas cosas que te pueden ofrecer la gente que es más mayor que tú. Me pregunto si será capaz e rechazarme, y también me pregunto qué pensará mi pareja de todo esto.
Estoy metida de lleno en un barullo de sentimientos y confusiones y latidos de corazón.
Tengo que conocerla, y no me atrevo sola.

Tengo que coger aire y decidirlo.

Laia, ¿me acompañas a la biblioteca cuando vuelva del erasmus?

me da miedo sola...